Cargando...
La feria gastronómica más importante de Latinoamérica
Lima – Perú
46
13.09.2014

Foro sobre empresarias gastronómicas rescató historias de emprendimiento

Las reconocidas Grimanesa Vargas, Angélica Álvarez y Sebastiana Córdova compartieron con los asistentes sus vivencias en el mundo gastronómico.

Mistura, la feria gastronómica más importante de Latinoamérica, no solo es punto de encuentro de los más sabrosos potajes y productos agropecuarios de nuestro país. La fiesta de la comida peruana, que llega a su fin hoy, también sirvió de escenario para conversar sobre biodiversidad y nutrición, y presentar las historias de quienes han sido partícipes del crecimiento de esta industria y que, gracias a su emprendimiento y esfuerzo, hoy son reconocidas por miles de peruanos.

En ese sentido, y durante el foro Empresarias gastronómicas, se expusieron los casos de éxito de la hoy reconocida anticuchera Grimanesa Vargas, la picantera norteña Sebastiana Córdova y la vendedora de cremoladas Angélica Obregón. Todas ellas son mujeres que salieron de pequeñas carretillas o puestos de mercado para luego tener la responsabilidad de manejar renombradas marcas en el mundo de la gastronomía peruana.

Grimanesa Vargas contó, por ejemplo, que su vida como vendedora de anticuchos –cuyo inicio se remonta al año 1972– cambió cuando Gastón Acurio la invitó a participar en la primera edición de Mistura. “No sabía lo que era vender en una feria. Durante los dos días que duró se acabaron muy rápido”, comentó Grimanesa, quien también confesó que durante la edición 2013 vendió 1.500 porciones de anticuchos por día.

Desde hace más de dos años, y tras participar en todas las ediciones del festival gastronómico, Vargas dejó su carretilla en Miraflores para formalizarse y establecer el que en la actualidad es su concurrido restaurante. “Todo ello es producto del esfuerzo con mis hijos, quienes siempre me apoyaron”, dijo.

La promoción de Mistura

Por su parte la picantera piurana Sebastiana Córdova resaltó que su participación constante en las ferias gastronómicas de Mistura le ha servido para que La Paisana, su restaurante, tenga un impulso fuerte y sea conocido en Lima y Piura. “Yo en los ochenta tenía un pequeño local de pollos a la brasa en el que también vendía otros platillos. Un día, un paisano fue a comer, le gustó mi sazón y ahí nació todo. Hoy tengo dos locales que han crecido gracias a la promoción que me ha dado Mistura”, comentó.

Finalmente, se presentó Angélica Obregón, quien contó que empezó vendiendo frutas en mercados hasta que en 1987 abrió un local en La Molina, donde empezó a vender cremoladas de ciruela. “Al inicio me salían jugosas, pero luego llevé estudios en la universidad que me enseñaron a extraer la pulpa y preparar néctar”, cuenta Obregón. Hoy, y desde hace seis años, ya es dueña de Cremoladas Angélica, negocio con el que ha desarrollado hasta 50 sabores de frutas, en su mayoría, peruanas.

ETIQUETAS: , , , , , , ,

BOLETÍN MISTURERO

Subir al inicio

Por favor rota tu celular